Review Fibromialgia

fibromialgia201202
La fibromialgia es un trastorno caracterizado por dolor musculoesquelético generalizado

La fibromialgia es un trastorno caracterizado por dolor
musculoesquelético generalizado acompañado por fatiga y problemas de sueño,
memoria y estado de ánimo. Los investigadores creen que la fibromialgia
amplifica las sensaciones de dolor porque afecta el modo en que el cerebro y la
médula espinal procesan las señales de dolor y de no dolor.

Las mujeres son más propensas que los hombres a
desarrollar fibromialgia. Muchas personas con fibromialgia también tienen
dolores de cabeza tensionales, trastornos de la articulación temporomandibular,
síndrome de colon irritable, ansiedad y depresión.

Si bien no existe una cura para la fibromialgia, hay
varios medicamentos que pueden ayudar a controlar los síntomas. El ejercicio,
la relajación y las medidas para reducir el estrés también pueden ayudar.

Los síntomas principales de la fibromialgia incluyen:

Dolor generalizado. El dolor asociado con la fibromialgia
muchas veces se describe como un dolor leve, molesto y constante. Para que se
considere generalizado, debes sentir dolor en ambos lados del cuerpo, y por
encima y por debajo de la cintura.

Fatiga. Las personas que padecen fibromialgia con
frecuencia se despiertan cansadas. Con frecuencia, el sueño se interrumpe por
el dolor, y muchos pacientes con fibromialgia tienen otros trastornos del
sueño, como síndrome de las piernas inquietas y apnea del sueño.

Dificultades cognitivas. Un síntoma comúnmente llamado
«fibroniebla» dificulta la capacidad de enfoque, atención y
concentración mental.

El dolor, la fatiga y la mala calidad del sueño asociados
con la fibromialgia pueden afectar tu capacidad para desenvolverte en tu casa o
en el trabajo. La frustración de lidiar con una enfermedad que muchas veces se
malinterpreta también puede causar depresión y ansiedad relacionada con la
salud.

Una investigación del Instituto de Psiquiatría,
Psicología y Neurociencia del King’s College de Londres (Reino Unido), en
colaboración con la Universidad de Liverpool y el Instituto Karolinska
(Suecia), ha demostrado que muchos casos de fibromialgia están causados por
anticuerpos que aumentan la actividad de los nervios que detectan el dolor en
todo el cuerpo.

Diseñan nanopartículas eficaces en el tratamiento y seguimiento de la inmunoterapia contra el cáncer

Los resultados, publicados en la revista científica Journal
of Clinical Investigation, demuestran que la fibromialgia es una enfermedad del
sistema inmunitario, en lugar de la opinión actual de que se origina en el
cerebro.

Así, el estudio evidencia que el aumento de la
sensibilidad al dolor, la debilidad muscular, la reducción del movimiento y la
disminución del número de pequeñas fibras nerviosas en la piel, típicos de la
fibromialgia, son consecuencia de los anticuerpos del paciente.

Los investigadores inyectaron a ratones anticuerpos de
personas que padecen fibromialgia y observaron que los ratones desarrollaron
rápidamente una mayor sensibilidad a la presión y al frío, además de mostrar
una menor fuerza de agarre del movimiento. En cambio, los ratones a los que se
inyectaron anticuerpos de personas sanas no se vieron afectados, lo que
demuestra que los anticuerpos de los pacientes causan, o al menos son un factor
importante de la enfermedad.

En general, los tratamientos para la fibromialgia
consisten en medicamentos y estrategias de cuidado personal. Se hace hincapié
en minimizar los síntomas y en mejorar el estado de salud general. No hay un
solo tratamiento que funcione para todos los síntomas
, pero intentar varias
estrategias terapéuticas puede tener un efecto acumulativo.

Los medicamentos pueden ayudar a reducir el dolor de la
fibromialgia y a dormir mejor. Algunas opciones frecuentes son las siguientes:

Los analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno y el
naproxeno sódico, pueden ayudarte. No se recomiendan los medicamentos opioides
porque pueden provocar efectos secundarios importantes y dependencia, y
empeorarán el dolor con el tiempo.

Antidepresivos como la duloxetina y el milnaciprán pueden
ayudar a aliviar el dolor y la fatiga asociados a la fibromialgia. El médico
puede recetarte amitriptilina o el relajante muscular ciclobenzaprina para
ayudar a promover el sueño.

A menudo, los medicamentos diseñados para tratar la
epilepsia ayudan a reducir ciertos tipos de dolor. A veces, la gabapentina ayuda
a reducir los síntomas de la fibromialgia, mientras que la pregabalina (Lyrica)
fue el primer medicamento aprobado por la Administración de Alimentos y
Medicamentos para el tratamiento de la fibromialgia.

Hay una variedad de tratamientos distintos que pueden
ayudar a reducir el efecto de la fibromialgia en el cuerpo y en la vida. Por
ejemplo:

Un fisioterapeuta puede enseñarte ejercicios para mejorar
tu fuerza, tu flexibilidad y tu resistencia. Los ejercicios en el agua pueden
ser particularmente útiles.

Un terapeuta ocupacional puede ayudarte a realizar
ajustes en tu entorno de trabajo o en la forma en la que realizas ciertas
tareas para reducir el estrés en el cuerpo.

Hablar con un psicólogo puede ayudarte a fortalecer la
confianza en tus habilidades y enseñarte estrategias para lidiar con las
situaciones estresantes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *